sábado, 17 de julio de 2010

Entrevista Por Arte de Magia

Diciembre de 2007, por Pablo Winokur
(Versión editada)

La magia como disciplina puede ser un simple entretenimiento para animar cumpleaños o puede ser tomado como un arte escénico en sí mismo. En este número de Opinión Sur Joven entrevistamos al mago Jansenson, quien dice ser “un artista que hace magia”. “Muchos vienen a verme por las historias, por la música, por la poesía y, además, por la magia”, asegura. ¿Cómo es la vida de un mago cuando se baja del escenario? ¿Por qué pocos reconocen a esta disciplina como un arte?¿Cómo compatibiliza su perfil mediático con su costado artístico?
El lugar parece más bien un consultorio médico. Pasillos blancos, guardas doradas, alfombras bordeaux, barandas para que las personas mayores bajen las esclares… Una desilusión.

Lo había visto en la tele. Algo en sus trucos me daba la sensación de que no eran trucos sino quizás magia de verdad. La voz, la mirada, la música que aparece en el momento y lugar justo… magia.

Su trabajo parecía transmitir algo más; me daba la sensación de que Jansenson hacía de su magia un arte y tal vez por esto sus trucos no son solamente trucos.

Me hacen esperar en el pasillo; me sentía un enfermo terminal, ansioso por el veredicto médico. Una desilusión. Podés pasar, me dicen. Me levanto y cruzo la puerta hasta su oficina. Y ahí sí, comienza el show…

Jansenson no estaba. Me siento a esperarlo. Su oficina es muy distinta a todo el lugar; parece el lugar de trabajo de un mago y no un sanatorio privado. Paredes marrones y beige, luz muy tenue pero cálida, dos sillones cómodos, una mesita ratona con individuales tipo sushi, una estatua de Buda… Antes de que él llegue entra su secretaria y trae una barrita de cereales integrales y un tazón. “Té de hierbas”, dice ante mi mirada inquisidora. La oficina es grande, hay una mesa de reuniones, una notebook y mucho espacio para caminar. No hay fotos personales. Jansenson entra y comienza la entrevista.

-¿Qué te diferencia de los magos que animan fiestas infantiles u otros que se ven en televisión?
-Los magos consideran que la magia es la protagonista principal de sus presentaciones y que el asombro es el sentimiento que debe prevalecer por sobre todas las cosas; y piensan que la manipulación o las técnicas mágicas son muy importantes para definir la calidad del mago. Yo creo que los trucos son una herramienta de expresión del artista y nunca pueden ser protagonistas del espectáculo; protagonista es la magia, luego los espectadores -con su emoción y sentimientos- y luego aparece el mago, canal para la transmisión del mensaje. Por último están las herramientas: los efectos de magia propiamente dichos, la música, la puesta en escena, las historias, la voz, el vestuario, quizás el humor.

-Hablás de mensaje, ¿cuál sería tu mensaje?
-Vivimos en un mundo en el que la magia - en tanto experiencia de transformación- puede resolver todos los problemas, responder todas las preguntas, curar las enfermedades y conceder todos los deseos… Cualquier persona puede tomar la magia como forma de vida, mirar lo que le pasa a través de su cristal y ver las cosas de una forma diferente. No se trata, por supuesto, de negar la realidad, ni de vivir en un mundo irreal. Es transformar la vida cotidiana mirando a través de un filtro distinto.

La inspiración de un artista tiene fuentes diversas. A veces es difícil precisar de dónde sale una idea. René Lavand, Tommy Wonder y el David Copperfield joven fueron algunos magos que le sirvieron de inspiración. Estudió diseño gráfico y publicidad, y fue incorporando cosas de esas disciplinas para sus espectáculos. También menciona algunos libros: La mayor parte de la obra de Borges, los escritos de Khalil Gibran, la poesía de Juan de Dios Peza, la obra de Aleister Crowley, Eliphas Levi, Gerard Suster, Carl Jung, “Esperando el Amor”, de Iyanla Vanzant; “El Milagro más Grande del Mundo", de Og Mandino, autobiografías como las del pianista Daniel Baremboin o Gandhi, algunos textos sagrados, relatos de las tradiciones hebreas, chinas, indias o sufíes y algunos libros de marketing… en la variedad está el gusto. “La literatura, la poesía y la música son las cosas que más me apasionan”, dice. Sus búsquedas se ven en sus espectáculos: música clásica, étnica, cuadros de Dali y Goya, danza, historias de mitología griega, citas de escritores… Jansenson busca difundir en sus shows otras artes.

-Veo que tenés conocimientos de marketing y tu figura no es ajena al mercado. De hecho aparecés mucho en los medios. ¿Nunca te pasó que el marketing y la necesidad de vender te consumieron la creatividad?
-El marketing no te consume, pero la vida puede consumirte si lo único que hacés es gastar tu energía sin ocuparte de reponerla o recrearla. La frenética búsqueda de fama o riqueza material requiere de una tremenda inversión energética, que indefectiblemente consume a los seres humanos que se apegan a ella. Y lo que les pasa a algunos artistas es que el ilimitado y descomunal anhelo de ganar más dinero y ser más conocidos los desborda y les anula el contacto con sus almas, contacto del que depende en gran parte la recuperación de energía, en el llamado proceso de encuentro consigo mismos.
Por eso trato de llevar una vida que en algún aspecto es la de un monje, basada en una gran religiosidad (no religión) y disciplina. Mi cotidianeidad está embebida en “rituales”, una palabra mágica relacionada con la magia ceremonial, histórica y tradicional; la verdadera, la que comenzó hace siglos, que es la parte del misterio… aprender a colocar ciertos ingredientes de una manera determinada, en una cantidad exacta, dentro de un caldero, durante una cantidad exacta de tiempo para al final del proceso alquímico de transformación de una materia en otra totalmente distinta, el equilibrio de la naturaleza pueda ser restituido, y las enfermedades producidas por los caprichos y la ineducación del hombre puedan ser curadas.
Como consecuencia de la conexión con esta fuente de sabiduría de la que he abrevado durante toda mi vida, en mis espectáculos también intento producir esa alquimia: cuando tengo una moneda en la mano me remonto al tiempo en que la magia era profunda y trascendente para la vida del mago y también de sus públicos: despertar del deseo de ser canal para la experiencia mágica, abandonarse a una fuerza superior, sagrada y poderosa, sentir el proceso: pasar por la incertidumbre, la angustia de lo desconocido, la anticipación, la exaltación de los sentidos que atisban el prodigio, y finalmente el cosquilleo que antecede el momento en que por fin el mago comparte con los mortales el resultado, la manifestación de la ceremonia del espíritu.

-Se puede decir que tu vida transcurre debajo de la misma forma como lo hace arriba del escenario?
- Mi opinión es que ningún artista verdadero puede tener éxito profesional si no transporta su vida al escenario y el escenario a su vida. Hemos sido educados en los opuestos, resaltamos las luces para ocultar las sombras. Y hasta que no integremos ambas caras de la moneda no podremos manifestar la plenitud en nuestras vidas, aportar verdadero valor al mundo, transformar lo humano en divino.

Jansenson habla de rituales, aunque reconoce que cada día es distinto en función de las obligaciones que le surgen. Sin embargo, trata de tener un día tipo. ¿Cómo vive un mago cuando se baja del escenario? ¿Cómo es la rutina diaria de alguien que hace magia? “No sé cómo es la vida de un mago, pero te puedo contar cómo es la mía”, dice con una sonrisa.

Se despierta a las 5 de la madrugada. Medita durante una hora, se baña, desayuna y lee una hora. Después de eso dedica una hora completa a ver material en video o ensayar algo en lo que esté trabajando, almuerza y a la tarde, luego de una siesta de una hora (cuando es posible) empiezan las reuniones: contrataciones, ensayos y clases… y a la noche, por supuesto, los shows o las visitas a teatros, cines y salas de concierto o de ópera, y también por supuesto a diferentes restaurantes.

-¿Pero el tiempo de la mañana lo tomás como tiempo laboral? Porque seguramente leer te inspira para tus shows.
-Se me ocurren cosas nuevas todo el tiempo y siempre tengo un papel a mano para escribirlas. Las ideas que no se manifiestan físicamente se pierden al cabo de poco tiempo. Si ahora aparece una idea o una frase o imagen, probablemente necesite hacer una breve pausa a la entrevista para ocuparme de escribirla en un papel.
De esta forma sí se puede decir que las 24 horas son para mí jornada laboral. El arte que practico es mucho más que un trabajo. Por ejemplo: hago ejercicio físico porque he aprendido que el cuerpo es nuestro templo, y tenemos la obligación de mantenerlo limpio, cuidado. Casi todo lo que hago cobra sentido cuando subo al escenario.

A diferencia de sus "competidores", mantiene un alto perfil y no reniega de los medios: participó en programas como Showmatch (conducido por Marcelo Tinelli), de la producción de Ilusiones (una novela de Pol-Ka), La pregunta animal (con Gerardo Rozín), visitó a Susana Gimenez, almorzó varias veces con Mirtha Legrand y cenó en un par de oportunidades con Nicolás Repetto en su bus de los sábados. Participó en ciclos de archivos, y hace unos meses entró en la casa de Gran Hermano a hacer un show completo para los finalistas.

“Se debe tener los pies bien puestos en el centro del camino para no perder el apoyo cuando tironean los costados. Todas mis participaciones en medios televisivos se planifican a partir de haber comprendido el verdadero sentido espiritual de ese tiempo invertido en una experiencia que normalmente no elegiría; cada participación en un programa de televisión es un gran desafío para el espíritu, porque uno generalmente no tiene el control y muchas cosas pueden salirse del plan. Al mismo tiempo, los masivos medios de comunicación resultan de gran utilidad para potenciar al artista, tanto para las virtudes como para los defectos”, dice Jansenson. Por ejemplo, cuando entró a la casa de Gran Hermano tuvo 25.000 visitas en su sitio web en apenas cuatro días, y recibió 5.000 emails. "Sin embargo, la televisión no ha sido en mi carrera el objetivo deseado y perseguido, sino una consecuencia inevitable del trabajo hecho con públicos en vivo", aclara.

-Empezamos la charla hablando de que en general se percibe al mago como un tipo que anima cumpleaños. ¿Por qué no se instala como arte?

-¿Por qué alguien querría correr una carrera de F1 con un Fiat 600? Los dos tienen cuatro ruedas, los dos tienen caja, los dos tienen luces. Sin embargo uno es para correr carreras y el otro no. El mago y el artista, en general, no resultan ser la misma persona. La mayoría de los magos que conozco no son artistas, son simplemente hacedores de asombro. Se quedan en el "truco" como única herramienta y en el impacto visual como único objetivo, y luego se quejan porque la gente no los considera seriamente como a ellos les gustaría. A mí el público en general me viene a ver por las historias, por la música, por la poesía y, además, quizás por la magia. Entonces, en los últimos tiempos se ha empezado a considerar mi trabajo como una experiencia teatral que tiene a la magia como elemento recurrente y punto de partida.

-¿Y cómo se transmite esa idea de que la magia también puede ser un arte?
- Enfrentando infinitos obstáculos. En la mayoría de las escuelas actuales de magia se les enseña a los alumnos cuatro efectos diferentes por semana. Es tanto el caudal de información que se les pide que asimilen sólo a través de los trucos que no queda tiempo para absolutamente nada más.
En cambio, mis estudiantes empiezan el curso recibiendo otro tipo de estímulo: ¿Qué significa SER un mago? ¿Para qué se sube uno a un escenario? ¿Qué es lo que el público busca en la profundidad de su espíritu, aunque no lo sepa conscientemente, cuando va a ver un show de magia? ¿Cómo se "está" en el escenario? ¿Qué significa estar "habitado"? ¿Qué tipo de figura es el mago para el público, arquetípicamente hablando? ¿Quiénes son los magos que cambiaron la historia, cuáles son los personajes principales de la historia de la magia y qué los ha hecho inolvidables?
Al mismo tiempo, empiezan a aprender a manejar los elementos: mezclar las cartas, separar los colores, contar una historia simple mientras manipulan una moneda.

-¿Cuánto tarda para vos en formarse un mago?
-Un hacedor de trucos se forma en algunos meses.
Pero para formar un mago se requiere toda la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Jansenson Magia

Jansenson Magia
Visitanos en www.jansenson.com