domingo, 4 de noviembre de 2012

A propósito de Skyfall.

Me pasó lo que creí que no podía pasarme.

No me gustó.

(Cuidado porque, si no la vieron aún, a pesar de que he esquivado los spoilers en el relato, quizás se me haya escapado algo que ustedes deseen ignorar).

La vi hace dos días; estuve intentando hasta ahora darme cuenta de qué fue lo que no me gustó, para poder traducir las sensaciones en palabras que aspiraran a la coherencia.

No soy crítico de cine. No pretendo serlo. Sólo comparto mi pensar y sentir de la forma más transparente y honesta posible.

No me gustó. Esta fue mi apreciación espontánea durante la película, al finalizar la película, y al pensar en la película varias veces durante estos dos días.

En mi opinión:
- El personaje de Javier Bardem (a quien todo el mundo elogia por estos días) está bien concebido pero mal escrito y sobre todo mal interpretado. No soy fanático de su trabajo, pero en este caso su actuación me pareció superficial, sus textos dichos de memoria y sin pausas, ni elaboración, ni suficiente entrega para con el personaje.
- Daniel Craig interpreta a un James Bond que, a mi criterio, durante esta película jamás sufre, ni padece, ni está en peligro, ni está preocupado, ni cree verdaderamente que lo pueden matar. Su encuentro con el villano de Bardem parece más una charla de café entre viejos amigos que un duelo verbal entre enemigos que acaban de conocerse/encontrarse.
- Las mujeres Bond en esta película son prácticamente inexistentes. Pasan de largo absolutamente sin ninguna pena y sin ninguna gloria. Después de Vesper, uno creía que las mujeres de Bond seguirían teniendo consistencia, glamour, inteligencia, vuelo, pero parece que uno creyó mal.
- Los gadgets de Bond en esta película son prácticamente inexistentes. No digo que está mal, pero uno vio casi todas las películas de esta misma saga antes de sentarse a ver Skyfall, todas las cuales han respetado mínimamente ciertos códigos que en esta última entrega parecen no tener ni la menor importancia.
- En todas las escenas de pelea se nota demasiado que quien pelea no es el actor. Y yo no soy de "descubrir" esos detalles. Las peleas están apuradas, mal coreografiadas o mal editadas, no lo sé. Pero algo "raro" tienen.
- Hay errores de guión que no suelen cometerse en las películas de Bond, o suelen cometerse adrede, porque el personaje o la película no se toman tan en serio a sí mismos. Puede haberme fallado la percepción, pero cuando se apunta a cierta seriedad no pueden hacerse ciertos planteos de la misma forma que cuando se apunta a la comedia. Adonde Pierce Brosnan parecía reírse de sí mismo al respecto de ciertos "tics" de Bond, Craig parecería tomárselos en serio, y allí considero que hay un error de planteo, guión, dirección de actores, o, repito: de mi percepción.
- El conflicto (nuevamente: a mi criterio) no es suficiente para sostener la película.
- Es demasiado larga. Y esta no es mi percepción, sino la realidad. Y en mi caso, la duración pareció aún mayor porque me aburrí varias veces durante la película.


Por último, quizás lo más importante o definitorio: ya vimos The Dark Knight Rises, de Christopher Nolan.

Después de esa película, y de esa saga, todo el resto del cine de acción y suspenso debería adaptarse y evolucionar, de la misma forma que ha tenido que hacerlo (aunque muchísmos productores y guionistas hayan hecho caso omiso) después de 24.

Esta película parecería haberse concebido, producido, filmado y editado antes de que Batman regrese y Jack Bauer nazca.

Y el villano de Bardem ciertamente ha sido concebido, dirigido e interpretado sin prestar ninguna atención a Harvey Two Faces, a Bane, y sobre todo, SOBRE TODO, al Joker de Heath Ledger, todos ellos dirigidos por Nolan. ¿Se puede, después de The Dark Knight, concebir, escribir, dirigir e interpretar a un villano sin estudiar, diseccionar y honrar a Heath Ledger? ¿Hace falta responder a esta pregunta?

Me da la sensación de que Bond, en la búsqueda de la seriedad, la oscuridad y el desarrollo psicológico del personaje, ha perdido la frescura, la capacidad de reírse de sí mismo, y el glamour. Y desafortunadamente no ha encontrado la seriedad, ni la oscuridad ni el desarrollo psicológico más que como intenciones y viñetas dispersas aquí y allá, unidas por puentes demasiado básicos e inconsistentes. Un personaje psicológicamente "dañado" no necesariamente tiene que tener una barba de varias semanas y estar borracho, y mucho menos tener una botella de alcohol en la mano. El daño psicológico (cualquier cosa, en rigor de verdad), tanto en el cine como en el teatro, en el arte en general y en la vida, puede comunicarse de formas más sutiles, inteligentes, creativas, originales.

Hace falta más que buenas intenciones, un buen guionista, un buen director y buenos actores para hacer lo que Nolan hizo con Batman. Hace falta genio.

Y Sam Mendes puede decir que se inspiró en Nolan para hacer Skyfall, pero el genio no es contagioso.

Nolan, Batman y The Joker ya pasaron por este mundo, y dejaron huellas perennes. Jack Bauer ya salvó al mundo ocho veces, cada vez de manera más impactante, conmovedora y cinematográficamente eficiente. 

Bond y compañía deberían estar al tanto de ello. Y/o haber obrado de acuerdo semejantes precedentes. 

Según mi humilde opinión estuvieron muy lejos de hacerlo.

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