viernes, 8 de marzo de 2013

8 de Marzo. Comprarse un perro.

Ojalá que jamás tengan que comprarse un perro.

Ojalá que algún día puedan dejar de tener que mostrarle al mundo que también pueden ser hombres si es necesario.
Ojalá que algún día seamos hombres, para que ustedes puedan liberarse de tanta responsabilidad impuesta y puedan volver a ser solamente mujeres. 
Ojalá que algún día aprendamos a mirarlas a los ojos cuando les hablamos y cuando las escuchamos.
Ojalá que algún día aprendamos a escucharlas.
Ojalá que algún día aprendamos a ofrendarles el amor que se merecen.
Ojalá que algún día aprendamos a recibirlas.
Ojalá que algún día podamos caminar con dignidad a vuestro lado.

Ojalá que algún día aprendamos a gustar de ustedes sin desubicarnos en la forma de manifestarlo.
Ojalá que algún día puedan liberarse de la carga que debe ser el acoso constante disfrazado de interés, casi siempre falso, imposible de sostener.
Ojalá que algún día prescriba el imbécil y retrógrado mandato que dice que la mujer no puede disfrutar de nada porque ha venido al mundo a ser esclava y a padecer todo.

Ojalá que algún día haya más flores en vuestras manos que en las florerías.

Ojalá que algún día no estén cansadas.
Ojalá que algún día ya no tengan que defenderse de nosotros.
Ojalá que algún día dejemos de atacarlas.

Ojalá que algún día logremos comprender que amarlas no es incompatible con no entenderlas.
Ojalá que algún día nos visite la lucidez, o la humildad, y por fin las entendamos.

Ojalá que algún día dejemos de mirarnos el ombligo para poder verlas de verdad, para poder ser embelezados por vuestra siempre sorprendente y embriagadora belleza.

Que logremos acompañarlas sin empujarlas ni retrasar vuestro paso.
Que logremos acariciarlas sin mezquindad.
Que logremos ser vuestros amigos sin segundas intenciones.
Que logremos ser vuestros amantes sin abusar de la fuerza ni de la debilidad.

Lo digo por todas las mujeres que me amaron y a quienes no supe amar. Lo digo por el amor que me dieron y que no sólo no supe recibir sino tampoco apreciar.
Lo digo por las mujeres que amé mal. Que amé con soberbia, con ignorancia, con gritos, con desidia, con inmadurez, con vergüenza, con culpa, con enojo, con inseguridad, con prepotencia. Con casi todo, pero casi sin amor.
Lo digo por las mujeres que me aman, y a quienes no puedo reconocer.
Lo digo por las mujeres que amo y a quienes no sé abrazar con alegría y agradecimiento.

Lo digo por la mujer que me espera, paciente, atestiguando cómo tropiezo cada día con las mismas piedras.
Lo digo por la mujer que deseo tanto merecer, y que no va a llegar a mis brazos hasta que yo aprenda a estar a la altura del hombre que sé que estoy destinado a ser.

Ojalá que algún día.

Hoy, solamente aspiro a hacerles llegar una caricia en forma de estas torpes y atolondradas palabras.
No porque hoy es el único día en que el mundo se entera de una existencia que el resto de los días parecería ignorar, sino porque hoy todavía no es algún día. Es hoy.

Que hoy, aunque sea hoy, haya suficientes flores en vuestras manos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Jansenson Magia

Jansenson Magia
Visitanos en www.jansenson.com